
La ciudad de Noto, destruida por el catastrófico
terremoto de enero de 1693, fue reconstruida, a una velocidad impresionante,
en el lugar en el que se encuentra hoy. La nueva Noto, ciudad ejemplar
reconstruida en estilo barroco (hoy patrimonio de la UNESCO), presenta
grandes plazas y espléndidos monumentos. La construcción
de los edificios civiles y religiosos, a pesar de responder a exigencias
diferentes, se llevó a cabo con una armonía de formas estilísticas
verdaderamente admirable; como dijeron Andre’ Chastel y Cesare Brandi,
el Casco Antiguo de Noto es un verdadero “jardín
de piedra”.
Las playas doradas y el mar incontaminado hacen de Noto Marina una codiciada meta para pasar un día en la playa en completo relax.